Paradojas de las compras navideñas…

Imagen

Hoy es 5 de enero, víspera de Reyes, sin duda la fiesta que más me gusta del período navideño, que ya toca a su fin; se acaban las fiestas y los excesos en comida, en brindis y regalos…

Supongo que ocurre todos los años, pero estas Navidades me han resultado más estresantes que nunca en lo tocante a las tiendas (o tal vez tengo mala memoria, que también puede ser…..). No manejo en estos momentos ningún dato, es sólo una impresión personal, un tanteo entre algunos comerciantes de confianza y las noticias que se recogen en algunos medios de comunicación, pero he tenido la percepción de unas Navidades desbocadas en lo que a compras se refiere. Desconozco si el día 7 de enero gran parte de los regalos volverán a los comercios en forma de devolución, pero toda esta vorágine me invita a varias reflexiones, que me resulta difícil hilar pero que se me amontonan en la cabeza.

¿Crisis y cambio de valores? Una de las reflexiones más comúnmente señaladas como consecuencia de la crisis es un cambio en los valores de consumo, con una vuelta a la racionalidad, a comprar lo que realmente necesitamos, como tendencia a futuro incluso en situación de bonanza. Pues bien, es tan sólo una percepción personal, pero tengo la impresión de que cualquier signo interpretable como de vuelta al crecimiento no hace sino disparar los mismos comportamientos que ya conocíamos.

Alguien puede estar preguntándose ¿y no te alegras de que las tiendas crezcan en ventas y comience a haber una dinámica de actividad comercial que resuelva las graves dificultades por las que atraviesa el comercio? Por supuesto, pero creo en el equilibrio, y por eso creo que todo el sistema merece ser repensado entre todos para beneficio de todos… Esto daría para otro post o para toda una colección…

Paralelamente a estas reflexiones y valorando la vorágine consumista que parece haber invadido todo estos días (supongo que puntualmente) me pregunto si es posible dudar de la bondad de abrir un festivo concreto como hoy, domingo víspera de Reyes. Y es que en Bilbao hoy las tiendas están cerradas a cal y canto….ahí lo dejo, pero ayer tarde, en las tiendas de Bilbao no cabía más gente, el personal de ventas no daba abasto para envolver paquetes, la impaciencia se mostraba en todas las caras…y el Corte Inglés de Bilbao registraba un verdadero colapso en las escaleras mecánicas, que yo no recordaba haber visto…

Para acabar no puedo dejar de mencionar la ola solidaria que también nos ha caracterizado estas Navidades, y que también ha tenido en parte como protagonistas a las tiendas. Me refiero al significativo incremento en la recogida de productos para los Bancos de Alimentos que tanta ayuda supone para muchas familias. Me alegro infinito.

Y es que la naturaleza humana es así……Deseo que a todos esta noche SS.MM. los Reyes Magos de Oriente nos dejen en nuestros zapatos serenidad, empatía, solidaridad y mucha salud para recorrer el camino del 2014 con mucha alegría y mucha magia!

Un placer,

Pilar

¡¡En estas tiendas pasan cosas!! Shopping Experience

Me encanta ir de tiendas, me ha gustado siempre. Recorrer los espacios donde cientos de productos tratan de seducirme me resulta muy atractivo. Desde una óptica menos personal y más profesional, me gusta adivinar los criterios que ha empleado el comerciante para la distribución de los diferentes espacios del establecimiento, la colocación de las marcas o la publicidad en el punto de venta. Me detengo en la decoración, la iluminación, la música o el aroma que respira el lugar…

Pero no me sobra el tiempo, y reconozco que internet ha supuesto una absoluta revolución en muchas cosas, entre ellas, el modo en que podemos comprar. ¿Por qué molestarse en acudir a las tiendas si a golpe de click, de un modo rápido, cómodo y seguro puedes adquirir todo lo que necesites? La respuesta está en el shopping experience.

 Shopping Experience

Las tiendas pueden ser perfectos contenedores de experiencias, y a través de ellas lograr una conexión memorable con el comprador. Y esto ¿cómo se consigue? Está ampliamente reconocido en el ámbito del comercio que la experiencia de compra transciende a la mera adquisición de bienes o servicios, e incorpora aspectos emocionales y sociales. El uso del Marketing sensorial, como conjunto de herramientas que trata de llegar al consumidor estimulando los sentidos, es una excelente vía para despertar su interés. Pero la verdadera experiencia de compra, entendida como la que hace conectar emocionalmente al comprador con la tienda, se da en los espacios en los que “ocurren cosas” y se pueden tener vivencias porque existe la posibilidad de que el comprador PARTICIPE.

American Girl

Tal vez la tienda que más me ha sorprendido en esa línea, fue un establecimiento de muñecas que descubrí por casualidad hace años en un viaje a Nueva York,  llamado American Girl. Estaba con mi hija, que entonces tenía 9 años, y realmente la experiencia fue inolvidable. Cuatro plantas por las que las niñas se movían hipnotizadas por todo lo que allí ocurría: además de la sección donde estaban expuestas las muñecas con sus vestidos e idénticas réplicas de las ropas y complementos en talla infantil, descubrimos una peluquería para las muñecas a 20 dólares el servicio (las colas kilométricas…) El hospital cuyas pacientes no eran otras que las muñecas, o el estudio fotográfico donde realizar un cuasi profesional book de la niña con su muñeca nos dejaron boquiabiertas. Por supuesto había servicio de cafetería. Acabo de entrar en su web, y he visto que tienen programadas actividades y diversos eventos a lo largo de todo el mes…es una tienda en la que el universo de la marca y su público se enriquecen en torno a lo que acontece en el espacio de la tienda. Es una tienda en la que pasan cosas!

Image

Abercrombie&Fitch

Otro ejemplo de origen americano que ya podemos ver en muchas de nuestras ciudades es el caso de Abercrombie&Fitch. Esta cadena de moda, en cuyas tiendas se forman largas filas para entrar, todo está perfectamente orquestado para conquistar al comprador. Decoración, música e iluminación combinan perfectamente para dotar al espacio de un ambiente inconfundible. Sin embargo, el verdadero gancho está en su personal de ventas: atractivos jóvenes con los que muchos de los visitantes a la tienda desean posar y hacerse una foto. Bailan, se mueven por la tienda como auténticos modelos y eso cautiva….

Image

Foto: Isabelmarantsnakers2012 (Flickr con licencia Creative Commons)

DogBil Studio

La puesta en funcionamiento de estrategias para desencadenar experiencias de compra positivas y memorables no es terreno acotado y exclusivo de las grandes firmas. Al contrario, son los pequeños comercios los que tienen una gran oportunidad para conquistar y fidelizar clientes a través de esta vía.

Hoy propongo como ejemplo DogBil Studio,  un pequeño comercio situado en Bilbao. En él se pueden encontrar todo tipo de productos para nuestros amigos los perros, desde comida a correas, complementos o juguetes. La tienda dispone además de un espacio en el que se ofrecen servicios de adiestramiento y educación canina en positivo. Las clases y talleres son muy diversos y de temáticas sorprendentes y atractivas, lo que ha logrado conquistar a una clientela fiel y entusiasta. Hay clases de baile con las mascotas, se celebran conferencias y charlas, encuentros de socialización, y a lo largo del año se suceden diversos eventos y fiestas haciendo de la tienda un lugar de encuentro al que la gente está deseando ir. La reacción de los compradores pone de manifiesto que el enfoque es acertado; se acercan a la tienda para ver las novedades, desean que les sorprendan, participan en el facebook de la marca compartiendo fotos o comentarios… Como vemos, en esta tienda ¡también pasan cosas!

Image

Trabajar la conexión con los compradores a través del uso integral del espacio de venta para favorecer experiencias de compra memorables, refuerza la competitividad de las tiendas; el hándicap a superar está en sorprender a un comprador cambiante y ávido de continuo cambio ¿es una estrategia sostenible para los comercios? ¿A qué precio? Interesante debate…que trataremos de desvelar en siguientes entradas. ¿Qué opinas? ¿A ti también te gustan las tiendas en las que pasan cosas?

Un placer,

Pilar

El éxito de las tiendas: transición hacia una experiencia de compra omnicanal satisfactoria

6547068775_85f4898654_o

La explosión de la conectividad ha modificado de manera radical nuestra vida en muchos aspectos, pero nos centraremos en uno: nuestra forma de comprar. Por ello, para ser competitivas y responder a los intereses de los clientes, las tiendas deben transitar hacia el nuevo espacio en el que la clientela se mueve; un espacio donde las fronteras entre el mundo real y el virtual se desdibujan y la experiencia de compra incluye a ambos.

El cliente actual está perfectamente familiarizado con el entorno digital, es social y además omnicanal porque gracias a los nuevos dispositivos móviles y tecnologías tiene acceso ubicuo a la oferta comercial.

La pregunta que siempre surge es:

¿Qué futuro les espera a las tiendas, como espacios físicos de venta? ¿están abocadas a desaparecer?

Tres son las claves que en mi opinión, marcan este escenario de futuro: Precio, la experiencia de compra y la tecnología.

  • El protagonismo del precio en el proceso de decisión de compra es indiscutible prácticamente para todas las categorías de producto, más en los últimos años caracterizados por una crisis sin precedentes. La obsesión por el precio nos lleva a ser usuarios fieles de los comparadores que tanto facilitan la búsqueda de la mejor oferta. Esa obsesión por el precio también tiene en jaque a los propietarios de las tiendas físicas que ven cómo se extiende el fenómeno del showrooming. Esta práctica consistente en examinar/probar los productos en la tienda física, para finalmente adquirirlos online generalmente a un precio inferior, conduce a espacios de venta imposibles de rentabilizar, si no se pone remedio. Ese remedio está ligado con las dos siguientes claves: la experiencia de compra y la tecnología.
  • La experiencia de compra: una tienda es el escenario perfecto para conectar emocionalmente con el comprador. El éxito depende de la capacidad de crear espacios únicos y a la medida de los intereses y deseos de la clientela. El poder de los recursos sensoriales como los aromas, la iluminación, la ambientación general de la tienda y la presentación de los productos han sido ampliamente analizados en la literatura científica. A esto se unen aspectos como los productos o servicios que exclusivamente se ofertan en el entorno físico o los eventos que se celebran en la tienda y dan lugar a desarrollar el sentido de pertenencia a la marca y crean comunidad. Pero las experiencias de compra actualmente también deberían incorporar recursos tecnológicos que permitan añadir valor a la estancia del cliente en la tienda: los escaparates smart, los paneles interactivos, la posibilidad de “jugar” con el cliente en el punto de venta a través de realidad aumentada son algunas de las muchas posibilidades.

Asimismo no podemos olvidar que el comportamiento del cliente se ha transformado profundamente en la era digital. Son muchos los que acceden a la oferta y deciden su compra en el entorno online, pero desean tener la experiencia física de comprobar en la propia tienda que lo elegido es realmente lo que parece, para finalmente adquirirlo en ella. Sería el fenómeno contrario al showrooming; pues bien, en ese caso es determinante que el personal de ventas esté perfectamente entrenado para cumplir el papel que el cliente espera exactamente de ellos: facilitar el producto y, como mucho, responder a alguna cuestión concreta. Y es que no olvidemos que la labor de búsqueda y decisión está previamente realizada por el cliente, y por ello cualquier aportación por parte del personal de ventas será percibida como no deseada, e interpretada como una pérdida de tiempo, afectando negativamente a la experiencia de compra.

  • La tecnología: creo que una de las frases que mejor expresa lo que está ocurriendo para el mundo de los negocios es ésta: “Internet está cambiando a tus clientes y tus clientes están cambiando tu negocio”. Las tiendas deben ser conscientes de esta nueva realidad. Así,  la explosión de la conectividad ha cambiado las reglas del juego en la relación con la clientela. Escuchar, conversar y relacionarse con la clientela a través de las TIC implica una transformación de la cultura empresarial, que también las tiendas deben incorporar. Por ejemplo, el crecimiento en la participación en redes sociales está siendo espectacular, y para las tiendas puede ser un gravísimo error no coger este tren.

Por tanto, respondiendo a la pregunta que nos hacíamos, creo sinceramente que las tiendas como espacios físicos de venta, tienen grandes oportunidades para posicionarse en el escenario actual si se adaptan a la nueva realidad, mediante la integración física con el entorno online y móvil, bajo las premisas descritas. Un gran reto al que los retailers deben hacer frente, tal y como apuntan los consumidores en un reciente estudio desarrollado por Accenture.

¿Qué opinas? ¿Crees realmente que los minoristas están integrando adecuadamente su negocio para orientarlo hacia una experiencia de comprar omnicanal satisfactoria?

Un placer,

Pilar

 Foto: Glyn Lowe Photoworks (Flickr con licencia Creative Commons AtribuciónSin obras derivadas)